¿Os habéis preguntado que pasaría si en la construcción se operara de la misma manera que en el desarrollo de aplicaciones informáticas? Yo como desarrollador me siento totalmente identificado con ese relato. La manera en la que se nos hace trabajar, especialmente en lo de los planos y lo de las demos. La culpa casi siempre es de los superiores y de los comerciales, que quieren resultados rápidos pero sin invertir tiempo/dinero en la planificación del proyecto (análisis); luego el proyecto sale como sale, los desarrolladores acaban quemados, el cliente insatisfecho, etc.
Tras varios meses usando intensivamente Windows XP, he decidido reinstalarlo porque iba más lento de lo normal y me daba muchísimos errores y problemas. Tras la instalación del sistema operativo y de los programas que suelo usar, el sistema ha mejorado sobremanera: se inicia en prácticamente la mitad de tiempo, no aparece ningún error, el consumo de memoria nada más iniciarse se ha reducido, los programas se inician más rápido, etc. Esto es debido a lo que yo considero los dos mayores errores de diseño del sistema operativo de Microsoft.
El primero de los fallos de los que adolece Microsoft Windows es que almacena toda la configuración del sistema, de las aplicaciones y de los usuarios en un lugar centralizado: el registro. El problema de esto es que cuando se instalan muchas aplicaciones/drivers, el registro se empieza a inflar de información que insertan estos. De forma que leerlo de disco es cada vez más costoso y consume más memoria tenerlo cargado. Peor aún, mucha de esta información no se elimina al desinstalar las aplicaciones.
Por otro lado están las DLL, que tienen muchas ventajas pero también tienen un gran inconveniente. Cada programa instala las versiones de las DLLs que necesita, pero muchas veces estas DLLs también son usadas por otros programas instalados previamente, que también esperan tener la versión para la que se desarrollaron, de forma que en el caso peor, si encuentran una versión diferente el programa no funciona correctamente (lo que es comúnmente llamado entre los desarrolladores como DLL hell o infierno de las DLL).
Con las aplicaciones desarrolladas en .NET este problema se ha medio solucionado gracias a un mayor control de las versiones o a la posibilidad de que cada programa mantenga sus DLLs en el mismo directorio donde tiene su ejecutable, pero todavía hay pocos programas que estén desarrollados exclusivamente en .NET (muchas veces usan alguna DLL o control no desarrollado en .NET).
Debido a estos dos errores de diseño, el rendimiento del sistema se va degradando conforme instalamos y usamos más aplicaciones, de forma que los usuarios que usamos intensivamente Windows acabamos tomando la triste costumbre de reinstalar Windows cada pocos meses.
Aunque no he trabajado seriamente con Mac OS o con Linux tengo entendido que en estos sistemas operativos no existen estos problemas. En Linux todas las configuraciones se guardan en diferentes archivos de texto. En Mac OS los programas se instalan con simplemente arrastrar un único archivo que contiene todo lo necesario; no requiere DLLs, ni instalables, ni nada parecido. Ningún sistema operativo es perfecto y seguramente los usuarios habituales de Mac OS y de Linux tengan otros problemas diferentes, pero considero que, en los aspectos que he comentado en este artículo, Microsoft debería aprender de sus competidores.
Cada día tengo más claro que, tanto los políticos como los medios de comunicación, mantienen distraído al pueblo español con noticias y emisiones sobre mundiales de fútbol, grandes premios de fórmula uno, estatutos de autonomía, monográficos de Rocio Jurado, cotilleos de famosos, y un largo etcétera de asuntos irrelevantes.
Mientras tanto, los asuntos realmente importantes parecen olvidados: los jovenes cada vez tienen empleos más precarios, el precio de la vivienda no deja de subir, la delincuencia e inseguridad ciudadana aumenta incesablemente, etc. Con este panorama, deberíamos manifestarnos y convocar huelgas para presionar al gobierno a mejorar la situación, pero eso sí, sin perderse ni uno de los partidos de la selección.
¡Esto es vergonzoso! ¿Qué interés tiene que la selección española de fútbol pase a octavos o a cuartos, si apenas llegamos a fin de mes después de pagar la hipoteca? ¿Y por qué nos alegramos cuando Alonso gana un gran premio, cuando lo que el gana en un día de trabajo nosotros no lo ganamos ni en un año de muchos esfuerzos? Realmente da la impresión que los contenidos que difunden los medios de comunicación "distraen" y "calman" a la gente. Si en su tiempo Karl Marx afirmaba que la religión era el opio del pueblo, en el presente se podría decir que lo son los medios de comunicación.
Para acabar de aumentar aun más mi indignación, hoy leo en 20 minutos que el salario mínimo francés es de 1.254 € (más del doble que el español), y además cada año sube por encima del IPC. Si no fuera por el clima y el idioma, a uno le entran ganas de irse a vivir a otro país.
PD: que conste que no tengo nada en contra de la selección española ni de Alonso, pero hay que mantener los pies en la tierra y no dejarse distraer/manipular por lo que uno ve en la TV o en periódico.
Navegando por Internet he encontrado una página donde se realiza una interesante comparación entre el precio de la vivienda actual con respecto al año 1979.
En el año 1979:
En 2006:
Si hacemos cálculos:
Aunque estos datos disten de ser reales, se puede comprobar como, una persona dedicando su sueldo íntegro tardaría 12 veces más en pagar un piso. O lo que es lo mismo, si quisieramos equiparar ambos sueldos tendríamos que cobrar cerca de 3.000.000 ptas mensuales (18.000 €).
A todo esto hemos de sumar la subida espectacular del precio de petroleo. Además del aumento generalizado de los precios de la mayoría de productos de consumo, que se inició con el paso al euro y el redondeo al alza. Evidentemente este aumento no se vió, ni se ha visto, reflejado en los sueldos de la mayoría de personas.
La vida cada día es más cara y los empleos son mucho más precarios. Para la mayoría de personas, la compra de un piso en la actualidad significa apretarse el cinturón. Pero sobretodo, vivir con el miedo a no quedarse sin empleo, pues los bancos no perdonan los pagos de las hipotecas, y el impago podría significar el embargo del piso por el que tanto ha trabajado.
(Vía Microsiervos.com)
Hoy he ido a poner gasolina y, para seguir la tónica de los últimas veces, ¡¡HA VUELTO A SUBIR!!. Como mantengo una pequeña hoja de cálculo para controlar el consumo de mi coche, me ha sido fácil ver que desde marzo ha subido la friolera de 9,2 céntimos el litro. Os pongo un pequeño extracto de los datos que tengo:
26/11/2005 0,998 €/l.
26/02/2006 1,009 €/l.
18/03/2006 1,007 €/l.
04/04/2006 1,026 €/l.
22/04/2006 1,068 €/l.
05/05/2006 1,099 €/l.
La verdad es que el precio empieza a ser prohibitivo, sobretodo cuando se compara con otros paises como China, EEUU o Venezuela como han hecho en esta página.
En estos últimos tiempos cualquier persona utiliza el ordenador, los hay que a duras penas se defienden con el Office o el navegador, los hay que hacen sus pinitos creando sus páginas webs y editando fotografías digitales e incluso los hay que piratean la conexión WIFI del vecino y son capaces de añadir una tarjeta PCI a su torre. Mucha gente considera a este último tipo de usuario como un informático, pero mi opinión no es ni mucho menos esa. Coincido plenamente con la opinión del siguiente artículo donde se explica claramente lo que NO es un informático de verdad.
Relacionado con el tema está el archifamoso documento Pringao How To, altamente recomendable para quien se considere un auténtico informático.