Desde hace unos años las ventas de todoterreno se han ido incrementando. Gran parte de los compradores suele usarlos mayoritariamente para trayectos por ciudad y/o carreteras convencionales. Diría que sólo una minoría lo usa para ir por caminos rurales o vías en condiciones que otros automóviles no soportarían.
Bajo mi punto de vista, no parece una decisión lógica, pues estos vehículos suelen ser más pesados y consumir más que turismos e incluso que monovolumenes. Creo que, el hecho de ser vehículos más altos y robustos, hace sentir un cierto aire de superioridad a los conductores de estos. Lamentablemente, cuando se produce un accidente entre un todoterreno y un turismo, esta superioridad aumenta considerablemente la gravedad de éste.
El siguiente vídeo contiene una prueba de choque (crash test) con vehículos de prueba y maniquíes (crash test dummies). Se hace chocar un todoterreno contra un turismo a una velocidad de 105 Km/h (65 mph). Los resultados son catastróficos para el turismo.